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En este espacio compartiré contigo todo aquello que descubra. Hablaré de  creatividad, de emprendimiento y de maternidad. Y de vídeo y maneras de conservar los recuerdos familiares. Compartiré contigo trucos sobre cómo hacer vídeos con el móvil, y también con cámaras DSLR, te hablaré de temas audiovisuales y compartiré mis sesiones de vídeo familiar. 


En tiempos dificiles es importante intentar mantenerse lo más sanamente mental que uno pueda, utilizando todas las herramientas que se tenga al alcance para poder conseguirlo. Hay muchas razones por las que tocar fondo en momentos oscuros, pero también muchas razones por las que no hacerlo. Y puede que para los que tengamos hijos, esto cobre especial sentido.


Estés en el nivel que estés dentro de esta curva de incertidumbre, lo que es prácticamente seguro, es que no volvamos a tener la posibilidad de pasar tanto tiempo en familia, Tan unidos. Tan pegados. Sin separarnos (en nuestro caso, como muchos, ni para dormir...) 


¡Qué demonios! Es intenso. Muy intenso. A ratos, ahogante.

Sin embargo, y arriesgándome a que después de leer esto, quieras tirarme el ordenador o el móvil a la cabeza, quiero que te imagines este escenario: de aquí diez años, sentados en la mesa de la cocina, con tu familia, de repente sale a la luz el tema del coronavirus y el confinamiento y os ponéis a hablar de cómo fue para cada uno de vosotros ¿Cómo quieres que tus hijos recuerden este momento? ¿Como algo que os unió aún más como familia, como algo que les enseñó a ser resilientes, a tener más paciencia, a ver lo positivo dentro de lo negativo, a ampliar la relación entre hermanos, pareja... o al contrario, como un momento tenebroso, de parón sin sentido, tozudamente enganchados a las noticias, a las redes, a las preocupaciones y al vacío de la incertidumbre...? Imaginarme esa conversación, con pelos y señales, en las que al menos mi mayor, nos cuente cómo lo vivió y lo recuerde como algo positivo, es lo que me da verdaderas fuerzas para ser la mejor versión de mi misma, estos días tan difíciles.  Y por eso, hoy quiero compartir contigo 4 cosas que me están ayudando más que nunca a llevar estos días de la mejor manera. Te cuento... 

1. La charla TED que me ayudó a ver ciertas situaciones de otra manera...


Quiero compartir contigo, una charla que cambió la forma de mirar a aquellas situaciones estresantes o repetitivas, del día a día. Que me enseñó a verlas como una posibilidad de contar historias gracias a estas situaciones. La puedes ver aquí. 

2. Escribir en un diario, cuaderno u hojas sueltas. Donde quieras, pero escribir. Y hacerlo a diario. Está científicamente demostrado que escribir reduce el estrés y la ansiedad e incluso mantiene tus defensas estables, porque al escribir, sueltas tus preocupaciones en el papel, y dejas libre a tu mente de esos pensamientos repetitivos que no te llevan a ningún puerto. También sirve, no sólo para soltar, sino para dejar constancia de situaciones positivas. En este caso, nos ayuda a resaltar lo bueno que ha ocurrido en el día. Yo llevo escribiendo muchos años, y me gusta usarlo para ambas cosas, y ahora, escribo las historias de mi día a día, haciendo los "deberes" de los que Matthew Dicks habla en el vídeo de arriba. Y si te animas a llevar esta práctica al siguiente nivel, prueba el vídeo diario. En este post te hablo en detalle de lo que es el "video journaling" o vídeo diario, de sus beneficios y de la mejor manera para empezar a conservar tus pensamientos y tus vivencias ante la cámara de esta manera tan viva y real.


3. Hacer vídeos de tu familia (con el móvil, sin complicarte). Si estas aquí conmigo, ya sabrás lo mucho que me apasiona el tema vídeo. Y documentar la vida en todos los sentidos. Tomarte el tiempo y dedicarle ese esfuerzo extra que requiere hacer un vídeo de este tipo, cuando por fin lo montas y lo ves, sola o en familia, te hace apreciar todo lo que tienes y valorarlo como nunca antes. Hasta la fecha, no he probado mejor medicina para cuando te levantas con el pie izquierdo, o sientes que tu vida a perdido brillo. Haz un vídeo. Elige una de tus canciones preferidas. Móntalo y míralo... Todo cambia. Es instantáneo. Y si no lo sabes, tengo para tí, un curso gratuito que te puede interesar mucho: cómo hacer vídeos con el móvil, de manera fácil. Es de regalo, y muy útil, así que no te lo pierdas.




4. Si puedes, lee este libro: "El hombre en busca de sentido" de Viktor Emil Frankl, que aunque no es de lectura ligera, no es oscura y deprimente, todo lo contrario. Y aunque en estos tiempos, no es un libro que a muchos nos apetezca, ha sido una "brisa fresca" en cuanto a perspectiva se refiere. Estés en la situación que estés, seguro que sacas algo muy bueno de el. 

Espero que algunos de los puntos anteriores, te ayuden de alguna manera, si lo necesitas.  Que estés bien y te tomes estos días con la mayor calma mental posible. Y recuerda hacer vídeos. Lo sé, me repito mucho, pero es una medicina increíble, y el mundo necesita mucha medicina ahora mismo...  Besos y abrazos,  Nessi. Pd: Quiero compartir una última cosa hoy contigo. Hace dos semanas tuve la suerte de colaborar en un proyecto precioso, de la mano de Muse Storytelling. Entre 250 videografos de 50 países diferentes, creamos una pieza audiovisual en el que cada uno aportó su granito de arena para traer un poco de esperanza a cuantos más hogares pudimos. ¿Te suena haber oído el poema Lockdown, de un fraile Irlandés, que dió la vuelta al mundo? Pudimos ponerle imágenes a ese poema y fue todo un honor colaborar en ello. Puedes ver el vídeo completo aquí.  Y por favor, si te gusta, compártelo, con cuantas más personas mejor. Estaremos todos, muy agradecidos por ello. 


Actualizado: jun 15




Cuando hablamos de hacer vídeos a nuestra familia, ya sea con el móvil o con una cámara, podemos pensar que tenemos que estar todo el rato grabando todo aquello que esté ocurriendo, sin permitirnos disfrutar el momento y tomarlo relajadamente entre nuestras manos.


Déjame decirte, que puedes estar haciendo vídeos cada semana, y aún así, sentir que estás presentes con tus hijos, cada segundo que están a tu lado. Para ello, es importante distinguir cuándo merece la pena grabar y cuándo es más importante saborear el instante, que documentarlo. Te cuento dos cosas que me han ayudado mucho: Haz una lista. Haz una lista de todos esos momentos importantes, o momentos cotidianos que quieras tener grabados, en la etapa de la vida en la que te encuentres. Para que lo veas más claro, te pongo algunos ejemplos míos:


  1. Cómo Elia y yo remoloneamos en la cama, mientras le doy el pecho, todas las mañanas, (más aún los fines de semana), antes de levantarnos a disfrutar del día.

  2. Cómo las dos hermanas juegan como locas tirándose una encima de la otra y riendo hasta que no pueden ni respirar.

  3. Entrevistarlas hablando de sus cosas preferidas del momento.

  4. Cómo Olivia, sin saber leer aún, nos "lee" un cuento todas las noches.

  5. Cómo están las niñas con los abuelos. Frases que siempre dice Elia antes de verlos, etc.


Graba una sóla vez. Graba cada momento cotidiano, una sóla vez, en el transcurso de esa etapa de la vida que estáis viviendo. Gracias a tu lista, te asegurarás de haber capturado lo que para tí es más importante y la podrás tachar de ella. Eso significa que ya, las siguientes veces, puedes relajarte y disfrutar 100% del momento presente. Vídeos del día a día. Yo a mis niñas, las grabo mucho. Y cuando digo mucho, digo muchísimo. El vídeo es mi pasión y ellas, también. Bonito combo. Así que por la parte que les toca lo saben y ya están tan acostumbradas que a penas lo notan. Pero es verdad que cuando grabas no puedes estar de la misma manera con ellos, que cuando no lo estás haciendo, así que llevar a cabo los dos puntos anteriores, me ha ayudado a distinguir los momentos importantes con más claridad. Y cuando no sólo quiero grabar momentos cotidianos específicos y quiero ser más espontánea, hago exactamente lo mismo. Grabo el instante que toca y luego me tiro con ellas a jugar y doy el 100% de mi. Así, cuando surja otro momento que me llama la atención, me dejarán "ausentarme" un poco para grabarlo.


Muchas de esas veces, me gusta usar un trípode, de manera a poder salir todos en el encuadre, disfrutando al mismo tiempo con ellos. Te dejo uno de nuestros últimos vídeos, de un fin de semana sencillo en casa. Muchos de los pequeños detalles que en el aparece, sin duda, serán cosas que posiblemente con el tiempo se nos olviden. Poder tenerlo así, para ayudar a nuestra memoria, y calentar nuestros corazoncitos, no tiene precio.



¿Quieres también hacer vídeos así para tu familia? Te recuerdo que, haciendo click aquí, puedes apuntarte a mi curso de iniciación de vídeo con móvil, totalmente gratuito, que he preparado, para ayudarte a dar tus primeros pasos y empezar a capturar la historia de tu familia. ¡Cuidado! El vídeo engancha, y mucho. No te digo más.








-Mamá, tengo miedo. Me dijo Olivia, entrando por la puerta tras el cole.

-¿Y eso? ¿Qué ha pasado? Cuéntame... Sin decir ni pío, y con mucha energía, se dirigió a su "zona creativa" a coger papel y lápiz. Corriendo se sentó en la mesa del comedor y empezó a garabatear, lo que me pareció un monstruo espantoso, digno de la pesadilla más temida. Cuando acabó de dibujarlo, y sin yo decirle absolutamente nada, lo ralló hasta el punto de casi romper el papel, lo arrugó enfurecidamente y se fue flechada hasta la cocina, donde acabo de hacer picadillo a ese pobre monstruo, que a estas alturas ya me estaba empezando a dar pena y lo tiró enterito a la basura. Sin más, volvió al salón con una gran sonrisa, me abrazó y me dijo: - Ya está mamá. Ya no me da miedo. Te puedes imaginar mi cara. Me quedé con los ojos como platos. Me imagino que ese bicho horrible, sería su versión del Coronavirus. Pero no me lo quiso decir.

Olivia acababa de descubrir por si misma, el poder de la escritura, claro que... aún sin saber escribir, en su versión más elemental, mediante el dibujo. OTRAS FORMAS DE EXPRESIÓN Muchas personas están familiarizadas con el concepto de escribir en un cuaderno para expresar emociones y experiencias vividas, o lo que es lo mismo, llevar un diario, aunque la práctica no la lleven al extremo ni escriban todos los días.


Hasta la fecha, nunca he probado nada más efectivo que la práctica de llevar un diario para soltar preocupaciones, aumentar la creatividad, tomarte la vida con más calma, aprender del pasado y visualizar tu futuro. Y claro, enfrentarte a tus miedos más profundos. Como hizo Olivia el otro día, con este tema tan delicado.


Al escribirlos (o dibujarlos) los visualizamos de otra manera, les damos un sentido fuera de nuestra mente y los vemos con otra perspectiva. Y simplemente por sacarlos a veces de nuestra cabeza, estamos de algún modo, venciendo su pesada presencia, consiguiendo transformar emociones desagradables, en otras más llevaderas. Pero como hemos visto más arriba, a la hora de llevar un diario, no sólo nos vale la escritura, ya sea digital o analógica, o los dibujos... también es poderosísimo, el llevar un diario en formato vídeo. Si, ya sabes lo mucho que me gusta este medio, pero igual te sorprende esto del vídeo-diario. Déjame contarte un poco más en qué consiste y sus beneficios respecto a llevar un diario tradicional.

QUÉ ES UN "VIDEO DIARIO" Un vídeo diario, como su nombre indica, es contar tus ideas, preocupaciones, descubrimientos, logros, miedos, tal y como lo harías en papel o en el ordenador, pero... en formato vídeo. Grabándote directamente, hablando de todo ello a cámara. El vídeo, es extremadamente real, vivo, inmediato. Además de un añadido súper potente, el sonido. En este caso, el sonido de tu voz. En este punto, se que estarás sintiendo algo de nauseas, estarán sudándote las manos sólo de pensar en ponerte delante de la cámara y luego otras incomodidades, al tener que verte y oír tu adorada vocecilla, ¿verdad? He estado ahí, y esos pensamientos son normales. Es más, déjame decirte que para mi el colegio fue siempre una horrible pesadilla, (sobre la que escribí mucho) por un sólo motivo: tener que hablar o leer en público. Pero si me sigues desde hace un tiempo, habrás notado que no me molesta a día de hoy hablar ante la cámara y que he conseguido superar mi miedo más odiado. Y llevo con esto del vídeo-diario, unos ocho meses, y cada vez me gusta más. Me tiene más enganchada y noto unos beneficios increíbles, en mi salud, mis niveles de felicidad y claridad mental. Y en situaciones como las que estamos viviendo, de incertidumbre, miedo y ansiedad, no hay nada mejor que robarle minutos al día, y ponerte en frente de la cámara a documentar todas esas emociones. "Vomitarlas" tal cual vengan... sin censurarlas. Con este post, quiero darte unas pautas muy sencillas, para ayudarte a empezar con ello y tal y cómo me ayudó a mí, también te ayude a ti a descubrir este nuevo mundo tan poderoso.

1. Empieza a grabarte con lo que tengas. Que tienes una cámara reflex y sabes grabar vídeo con ella, ¡genial!, pero si no es el caso, y lo más probable es que no hayas grabado muchos vídeos hasta la fecha, te recomiendo que uses sólo la cámara que tengas a mano. Lo más normal será usar la de tu teléfono móvil. Pincha en la imagen de abajo, para acceder a mi curso de iniciación gratuito de vídeo con móvil, y descubrir cómo empezar a grabar vídeos desde la palma de tu mano.


Sólo necesitarás la cámara de tú móvil y un trípode o lugar donde apoyar bien tu teléfono, para poder hablar cómodamente delante de él y que esté situado a la altura de tus ojos. Y no olvides poner tu móvil, en modo avión antes de ponerte a grabar. 2. Encuentra un sitio tranquilo y con buena luz. Colócate en un sitio tranquilo, sobretodo las muchas primeras veces. Necesitarás estar tranquila/o y si es posible, que no te distraigan. Se que si estás con los peques en casa, esto no es fácil, más bien, es imposible. En ese caso, te animo a que formen parte de esta experiencia y que cuenten cosas desde su punto de vista. No te preocupes para nada por cómo de ordenado o no esté tu entorno y cómo te veas tu. Aquí lo que importa es todo aquello que quieras contar.

Es importante que allí donde decidas sentarte a grabar, estés cómoda/o y haya buena iluminación. Los sensores de nuestros teléfonos son muy pequeños y si hay poca luz, no captará bien la imagen y se verá granulada.

3. Las primeras veces, son siempre raras... No te preocupes, es más que normal sentirte rara/o hablando a cámara. Esta incomodidad tardará un tiempo en desaparecer. Pero requiere, como todo en la vida, de práctica. Olvídate de que todo esté perfecto y simplemente practica hablando de lo que sientas, tal y como lo sientas, delante de la cámara. Los primeros minutos son los que más te van a costar, pero no pares. Estarás calentando para tomar carrerilla.

4. Cómo empezar cada entrada de tu vídeo diario. Para empezar, y hasta acostumbrarte a hablar de temas e inquietudes un poco más profundas ante la cámara, es bueno que practiques haciéndote estas preguntas:


¿Qué día es?

¿Dónde estás?

¿Cómo te sientes? ¿Ha pasado algo difícil, memorable, gracioso, interesante estos últimos días? ¿Has leído algún libro, has visto alguna película, has hablado con alguien que te haya aportado algo especial estos últimos días? Luego, anímate a profundizar cada vez un poco más: (Situación actual enfrentándonos al Coronavirus) ¿Cómo se están desarrollando estos días en familia? ¿Cómo te sientes físicamente? ¿Y psicológicamente? Cosas por las que estés especialmente preocupada/o, sientas miedo, te sientas por el contrario agradecida/o...

5. Trátate con especial cariño. No tardarás mucho en darte cuenta de que, hablando así delante de la cámara, tu crítica interna salga a flote y juegue con tus emociones. No estás acostumbrada/o a verte así y menos a oírte . No deberías volver a ver estos vídeos que vayas a grabar ahora, en presente, más que para guardarlos y archivarlos bien con su fecha en tu ordenador. Si te pones a verlos nada más acabar, puede que empieces a juzgarte. Tratarte con cariño. Esto lo haces por tí, tu bienestar emocional y el de tu familia en conjunto. Por el presente y por el futuro. Pensar a gran escala, te ayudará a superar los baches con los que te vayas encontrando. 6. Piensa en alguien concreto cada vez que grabes. Habla a la cámara como si les estuvieras hablando a tu pareja, a un buen amigo/a, a tus hijos (o a tu yo, futuro). Esto te ayudará a ganar fluidez y no sentir que le hablas sólo a una fría y distante cámara. 7. Habla desde el corazón. Por muy cursi que te suene esto, el secreto número uno para hablar con soltura ante la cámara es hablar desde el corazón. Imaginando esa parte blandita de tu ser, respirando profundamente y sintiendo la bondad que sale de el. Te relajarás al instante. Y tu voz, también. Es inevitable.

8. No compartas tus vídeo-diarios con el mundo. Al menos durante los primeros meses, los primeros vídeos que grabes, no pienses en publicarlos en ningún sitio, ni compartirlos con nadie. Te quitarás presión de encima, si hasta dominar la técnica, guardas tus video-diarios para tí. Si luego quieres compartirlos, lo harás desde la confianza que hayas ganado ante la cámara y esta ya no será una barrera. * Nota a cerca de lo que estamos viviendo ahora: (COVID-19). No habrá mejor momento que este, para empezar a explorar esta nueva manera de sacar de nuestras cabezas nuestras emociones y preocupaciones. Créeme si te digo que ayudará a reducir tu ansiedad y estrés. Que te ayudará a ver las cosas con más claridad y si añades a tus hijos a la ecuación, durante estos días en los que tenemos que estar juntos sin salir de casa, haciéndoles partícipes de este "juego", les ayudará también a lidiar con sus emociones y cada uno a su manera, sacará su parte de preocupación a flote, y como hizo Olivia con ese dibujo, esa preocupación será reconocida, abofeteada y podrá irse a otro lugar; ya no estará oculta acechando la mente, una y otra vez durante estos días. Otras vendrán, pero si lo consigues implemetar como práctica al menos una vez a la semana, a modo de chequeo mental, te ayudará mucho. Muchísimo. Pronto, esperemos todos, todo esto pasará. Y tendremos este momento histórico documentado y podremos compartirlo en el futuro, con todo su detalle, con nuestros peques, nietos... para aprender de ello.

Ánimo. Mucho, mucho ánimo. Y espero que desde tu pequeño rincón lo estés pasando lo mejor posible, dentro de este insólito y difícil caos. Un fuerte, especialmente fuerte abrazo. Nessi.



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Avd/ Juan Sebastian Elcano, 12.